Con LA MUERTE TENIA UN PRECIO (1965), la fórmula volvió a tener un resultado triunfal. Por su participación en la coproducción, en España ¬figuró durante más de tres décadas como la película 'española' de mayor recaudación y número de espectadores. La siguiente colaboración de Leone con Eastwood y Morricone en EL BUENO, EL FEO Y EL MALO (1966) –cuya acción se sitúa temporalmente antes de las historias rodadas previamente– volvió a ser un acierto y un triunfo que, de algún modo, obligó a sus artí¬fices a replantearse sus respectivas carreras. Especialmente a Eastwood, convertido en una súperestrella en su propio país, donde las tres películas se estrenaron de enero a diciembre de 1967 rebautizadas por la distribuidora como LA TRILOGIA DEL DOLAR, un título que desde entonces ha agrupado a estas tres películas inmortales e imprescindibles.
